El encanto del barrio de San Telmo

El barrio de San Telmo, en Buenos Aires, es conocido como el casco histórico de la ciudad. Es el único lugar en donde se preservaron las casas y calles como eran en el siglo XIX y varias construcciones del siglo XVIII.

Abandonado durante la peste de la fiebre amarilla en 1871, recién en los años 80/90 del siglo pasado comenzó a poblarse nuevamente y a adquirir interés turístico.

Pasear por San Telmo es una de las actividades obligatorias de cualquier turista que visite el Río de la Plata. Los fines de semana se realiza la feria de artesanías y antigüedades en la Plaza Dorrego. Caminar un domingo por la mañana por las calles de adoquines coloniales, escuchar el silencio como sólo en ese barrio existe es una experiencia maravillosa.

Durante la semana el barrio se llena de vida; recientemente comenzó a ser una zona de moda, por lo que se pobló de residentes, además de los numerosos comercios de antigüedades y galerías de arte siempre visitadas por turistas.

Dentro de los lugares para visitar se encuentran “la casa mínima” (la casa más angosta de Buenos Aires) varios bares con lustros de historia, como el Británico o el bar Sur. También hay numerosos museos e Iglesias. Además se puede visitar la Facultad de Ingeniería, ex fundación Eva Perón, con sus paredes de mármoles de colores o sus pisos de granito.

La vida nocturna cuenta con un sinfín de pubs y discotecas que varían tanto en gustos como en precios; hay varios espectáculos de tango, música y teatro a precios verdaderamente accesibles.

San Telmo es el único lugar en Buenos Aires donde convive sin interrupciones la historia desde la colonia hasta el peronismo, en un ambiente a la vez tranquilo y lleno de vida.

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