Seguramente más de uno recuerda haber jugado con un espirógrafo, aquel simple artilugio que nos permitía hacer dibujos con ciertos patrones encastrando una especie de engranaje dentro de otro. Pero este aparato no es exactamente un espirógrafo, ya que funciona con dos enormes péndulos que sujetan una birome. Me sorprendió lo elegante del movimiento así como las formas que resultan sobre el papel.

Es una creación del artista sueco Eske Rex y que se exhibirá en algún salón de Europa. Creo que me recuerda a alguna máquina Da Vincesca, que con sólo unas maderas y un poco de ingenio pretende volar. Abajo les dejo un video que muestra cómo funciona. Según dicen, al ponerla a trabajar se siente que todo el ambiente se mueve, debido al tremendo peso de los péndulos.

Vía Microsiervos y Neatorama

A %d blogueros les gusta esto: