Granos de café torrados y listos para ser molidos y consumidos

Granos de café torrados y listos para ser molidos y consumidos

Siguiendo la temática del post de ayer sobre el té, ahora me toca hablar sobre el café. Las plantas de las cuales se extrae el producto son llamadas cafetos y son dos las variedades que se explotan actualmente: Coffea Arabica que representa el 75% de la producción mundial; se obtienen, en general, cafés aromáticos y finos pero necesitan un cultivo más delicado, además de ser menos productivo. Es originario de Etiopía pero hoy en día se cultiva en casi todo el mundo. La otra especie es el Coffea Canephora de la cual se obtiene una bebida más fuerte, con mayor concentración de cafeína. Esta variedad se adapta más fácilmente a diferentes tipos de terreno y tiene un rendimiento mucho mayor que la Arabica; es originario de la República Democrática del Congo y su cultivo también se ha extendido por todo el mundo.

Según la leyenda, el café es originario de Etiopía y fue descubierto por un pastor que observó un comportamiento extraño en sus cabras luego de haber comido el fruto rojo de unos arbustos. Existen registros que muestran que desde la antigüedad en África se preparaba una pasta en base a café que se utilizaba para darle de comer a los animales y aumentar la resistencia de los guerreros. Fue introducido en Yemen (quizás por prisioneros de guerra) y se popularizó rápidamente, quizás debido a la prohibición de beber alcohol del Islam. Si bien se utilizaba al café, no fue hasta el siglo XV en el que se lo domesticó, posiblemente por las dificultades en el proceso para preparar la infusión.

El café se introdujo en Europa a través del puerto de Moca, en Yemen y generó diversas reacciones: en algunos países comenzó a sustituir al vino, bebida santificada por Cristo, por lo que se optó por prohibirla, considerándola una sustancia diabólica. Sin embargo otros países abrazaron a la bebida instantáneamente, abriendo cafeterías ya a mediados del siglo XVII. Para el año 1700 en Londres solamente se contaban por lo menos 2000 cafeterías.

La necesidad de aumentar la producción (y bajar costos) llevó a la introducción del cultivo en las colonias de los países europeos; así es como comenzó la tradición cafetera de Colombia, Brasil y varios otros países tropicales. Debido a que el cultivo del café está muy poco mecanizado se necesita un gran cantidad de mano de obra; se estima que sólo en Brasil trabajan entre 230.000 y 300.000 campesinos y casi 3 millones de personas en la industria del café.

La madurez del fruto se logra aproximadamente 9 meses después de la floración; la mayor parte de la recolección se realiza manualmente, seleccionando exclusivamente los frutos a punto. Primero se secan los granos al sol y se muelen para eliminar la capa exterior, el mucílago, la vitela y la cáscara plateada. Los desperdicios sirven como alimento de animales o como combustible. Existe otro método, llamado húmedo, ya que emplea grandes cantidades de agua para lavar los granos una y otra vez. Cuando llegan a su destino, los granos son tostados para desarrollar su aroma y sabor; en algunos países se agrega azúcar en este procedimiento. Actualmente, al poder envasar al vació los granos de café tostados y preservar así sus propiedades por más tiempo, es una práctica frecuente enviar el producto torrado, listo para consumir.

En el comienzo, cuando el café llegaba a Europa desde el puerto de Moca, en Yemen, debía pasar varios meses en el mar, dando la vuelta a África; en este trayecto se impregnaba de aire marino, cambiando sustancialmente su sabor. Al abrirse el canal de Suez y reducir estos tiempos, el café comenzó a llegar con un nuevo gusto, que no fue aceptado por los europeos. Se decidió entonces que los cargamentos de café deberían pasar algunos meses en el puerto, al aire libre, para impregnarse del sabor marino.

Hay infinidad de variedades de granos de café, como el Moka, Java, de Colombia, de Brasil, de Costa Rica y casi tantas formas diferentes de prepararlo como personas; las más conocidas son: café turco, expresso, ristretto y de filtro. En todos se hace pasar agua hirviendo por el café molido, transmitiendo de esa forma tanto el sabor como el aroma al agua. También existen formas de prepararlo donde se le agrega algún otro ingrediente, como canela, chocolate, crema, leche, etc.

El café es el segundo producto más comercializado en el mundo, justo detrás del petróleo. Los mayores productores son Brasil, Vietnam y Colombia; suele decirse que cada 10 hogares en que beben café, 9 lo hacen con café de América del Sur; además se estima que son 125 millones de personas las que viven gracias al cultivo y comercialización del Café en todo el mundo. Por el otro lado, Finlandia es el país donde más se consume, con 11.4 Kg/persona.año.

Foto y más información: Wikipedia

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