Taza con hojas de té, lista para ser bebida

Taza con hojas de té, lista para ser bebida


La palabra té fue perdiendo lentamente su significado a lo largo del tiempo: hoy en día es muy común tomarse un té de manzanilla, o de boldo, de durazno, etc. etc. pero en realidad el Té se refiere a una variedad muy específica de hierba: La Camellia sinensis. Esta planta fue cultivada por siglos en China, atribuyéndole diferentes propiedades medicinales o para transformarla en una bebida estomacal o estimulante.

Antes de entrar a los detalles sobre la planta, primero me gustaría hacer algunas aclaraciones lingüísticas: siempre me llamó la atención que en portugués se llamara “Chá”, al igual que en árabe, donde se pronuncia “Shay” pero que en otras lenguas como el español, el italiano el inglés o el alemán la raiz fuera similar a “Té.” Esto se debe a que la misma palabra, en China, tiene formas diferentes de pronunciarse, según el dialecto y en particular hubo dos que se exportaron: “Té” y “Cha”. Según la región con la que se comerciaba, los europeos adoptaron una u otra forma que luego fueron extendiendo a otros países; así, por ejemplo, en las regiones a las que los portugueses les vendían la hierba, el nombre derivó de “Chá.”

En cuanto a la bebida, el té es la infusión que se prepara con las hojas de planta de Té que se puede presentar en diferentes variedades; por ejemplo el té verde es aquel cuyas hojas son secadas y fragmentadas inmediatamente después de recogerlas, por lo que no tienen tiempo de oxidarse. El té negro es un té altamente procesado que se presenta en por lo menos tres variedades como Ceilán, Assam y Darjeeling. El té rojo es una sub-variedad del té negro, cuyas hojas pueden estacionarse hasta 50 años antes de ser consumidas; en China a este té se le asignan valores medicinales.

Los primeros registros de la bebida datan del año 2.500 a.C. en China, pero no fue hasta el Siglo XVII en que los primeros cargamentos llegaron a Amsterdam, de la mano de la Compañía de las Indias Orientales y al mismo tiempo los comerciantes portugueses también comenzaron a importarlo. De allí en adelante fue penetrando en el mercado Europeo y algunos años después se generalizó a todo el mundo. Actualmente los mayores consumidores de té per capita son Turquía, con 2,5kg por año e Inglaterra, con 2,1kg por año; el mayor consumidor absoluto de té en el mundo es China y en América Latina es Chile.

Así que ya saben, la próxima vez que pidan un té recuerden que están siguiendo una tradición que comenzó hace 4.500 años.

Fotos y más información: Wikipedia (en Inglés)

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