Otra vez es un año electoral. Sin darme cuenta creo que inauguré algún tipo de tradición, ya que escribí sobre ello en 2009 y en 2007, o sobre el voto electrónico.

La verdad es que, releyendo las cosas que ya tengo escritas, no hay mucho más para decir, todo sigue igual. En la mesa donde voté, había inscritas 452 personas, igual que en 2007. Esta vez cronometré el tiempo que le lleva a cada persona votar; sacando situaciones del estilo que se tuvieron que llevar la urna para acercársela a alguien que no pudo subir al primer piso o que entraron los fiscales a reponer boletas, agrupando de a unas 5 o 6 personas, en promedio el tiempo de demora es de 1:50 (minutos).

Obviamente el tiempo que lleva votar es mayor al tiempo promedio que tiene cada persona para hacerlo (las cuentas ya las hice, no las repito). Me pregunto si alguna vez alguien se pondrá a pensar en estas cuestiones antes de armar las mesas y que sistemáticamente tengan que dar prórrogas para el cierre de los comicios.

Otra cosa que me llamó la atención fue la actitud de algunos fiscales (sin dudas peronchos de la vieja escuela.) Surgió la duda, en un momento, de qué es lo que se debería hacer si llegaba una persona a votar que no podía bajar del auto (por algún tipo de impedimento físico.) ¿Sacan la urna de la escuela para que esta persona pueda votar dentro de su auto? La respuesta fue simple: en años anteriores habían sacado las urnas de las escuelas, así que eso es lo que hay que hacer. Nunca nadie se preguntó qué es lo que dice la ley, simplemente se la juegan por la experiencia y la multiplicación de los errores.

Desde mi punto de vista, alguien que llega hasta la escuela y no puede bajar del auto, es alguien que está más que excusado de la obligación de votar. Si insiste en ir, por lo menos que haga el esfuerzo de acercarse a la urna (entiendo que, por ejemplo, no pueda subir una escalera, para eso hay cuartos oscuros especiales en planta baja, siempre.) El problema es quién se hace responsable de esa urna que sale de la escuela si, por ejemplo, alguien se la roba; o si alguien la rompe, le agrega boletas, etc. Dentro de los lugares de voto siempre hay personal de seguridad (prefectura, ejército, lo que sea), ¿pero tienen atribuciones fuera de la escuela también?

Yo planteo dudas, no tengo respuestas, simplemente me molestó esta actitud de, es lo que siempre hice, así que es lo que hay que hacer. Y es esta falta de autoridad de la gente de la Cámara Nacional Electoral (no los culpo, tampoco me gustaría enfrentarme, ni siquiera verbalmente, con un tipo de unos 100 kilos buscapleitos).

Bueno, este es el primer episodio electoral de un año en el que vamos a tener, por lo menos, tres; por eso agregué el número entre paréntesis en el título.

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