Diego vive en Buenos Aires y acaba de comprar un MP3. Gastó $ 300, unos 78 dólares. Juan vive en México y eligió el mismo producto. Sacó del bolsillo 52 dólares, 33 % menos. Algo similar ocurriría si comprasen el mismo modelo de televisor, notebook o cámara digital. En total, el argentino pagaría 48% más que el mexicano. .

( Fuente: Clarìn)

Así comienza una nota en el diario Clarín publicada hace poco más de 2 meses (ya casi 3) y que por falta de tiempo nunca pude comentar. No es un dato menor que esa nota apareciera en ese diario en pleno debate sobre la ley de impuestazo tecnológico, pero si verificaron las fuentes, la información presentada tampoco es un dato menor.

Según el artículo, dos consultoras independientes (IFR Monitoring y Marco) llegaron a la misma conclusión: en Argentina es más caro comprar aparatos electrónicos respecto de otros países de América Latina (México, Chile y Brasil, etc.) ya sea comparando el valor absoluto (en dólares) de los equipos o el valor relativo (en base al salario promedio en cada caso.) La primer consultora consideró que un hogar digital debería contar con TV LCD de 32″, una cámara digital de 8MP, un reproductor de MP3 de 1GB y una netbook; el resultado arroja que en Argentina los equipos son 28% más caros que en Perú y un 22% más que en Chile, por ejemplo.

La segunda consultora consideró que un hogar digital incluye televisor LCD de 47″, cámara 12 MP, home theater, celular inteligente, notebook, netbook y consola de juegos. Con los precios de Argentina, Brasil, México y Chile y el salario promedio que informan los institutos de estadística oficiales concluyeron que mientras un argentino necesita 16,38 salarios promedio para acceder a un “hogar digital”, en México se llega con 8,74 y en Chile, con 8,27.

Sorprende que no se muestren las diferencias con Brasil. Pero no se puede pretender demasiado de un artículo escrito en 10 minutos, en Clarín OnLine y por un tal Ricardo Braginski.

La diferencia aparentemente se debe a la estructura impositiva de la Argentina respecto de la de los otros países. Con el impuestazo tecnológico no se cómo se modificarán los valores, pero seguramente se agrandará la diferencia con el resto de América Latina. Hay algo que se debe tener en cuenta y es que los parámetros que se tomaron para el estudio no diferencian entre lo que es un artículo de lujo de lo que es una herramienta. Así, por ejemplo, una TV de 42″ es un artículo de lujo, pero una cámara digital puede ser la herramienta de trabajo de alguien. Cuando se habla de brecha digital, se debe considerar qué aspectos son los que importan. Tener la mejor computadora del mundo, para jugar videojuegos, es un elemento de lujo; tener una computadora en la que alguien pueda desarrollar una habilidad (programar, editar fotos, videos), dejar volar la creatividad pasa a ser una herramienta en la formación del país. Esto está bien explicado (y comparando los precios del mismo producto en Argentina y Estados Unidos) en el artículo Cómo una ley puede determinar la vida de un empleado de McDonalds.

Más información (aunque no hay demasiado) | Clarín
Vía | ALT1040

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