Hace algunas semanas había escrito un post en el que contaba que una etapa se cerraba y otra nueva comenzaba. Hoy se cumple una semana desde que esa nueva etapa comenzó; ya hace siete días que llegué a Holanda, a la ciudad de Leiden y me queda una semana más para cumplir el período de prueba y que, posiblemente, me ofrezcan una posición doctoral permanente. La sensación en estos días es bastante extraña, porque 1 semana es mucho menos que unas vacaciones y porque mi futuro próximo incluye un mes y medio dando vueltas por Alemania, buscando más posibilidades, con varios reencuentros pautados y algunos por surgir. Es difícil hacerse a la idea de que cada ciudad que visito es una ciudad en la que puede ser que me quede 3 o 4 años, pero creo que de a poco voy aprendiendo a juzgar otras cosas además de las estrictamente turísticas.

Leiden es una pequeña ciudad entre Amsterdam y La Haya. La mayoría de los edificios del casco histórico deben tener unos 300 años de antigüedad, por lo que es muy pintoresca. De los 100.000 habitantes unos 20.000 son estudiantes y en esta época del año están de vacaciones, por lo que todo está muy calmado: los bares no tienen tanta gente y a pesar de que oscurezca tarde, después de las 20 es difícil cruzarse con gente en la calle. Es sorprendente la cantidad de museos que hay en la ciudad (inclusive uno con un templo egipcio, similar al del Metropolitan de New York o al de Madrid). La vida parece muy relajada, en bicicleta como es digno de Holanda.

La ventaja enorme que tiene esta ciudad es que está a 12 minutos de La Haya y a media hora de Utrecht, Rotterdam, Amsterdam y de la playa. Es decir que es perfectamente viable vivir aquí y tener actividades en esas ciudades o vivir allá y trabajar acá. Por ahora estoy contento con este lugar, parece un buen sitio para pasar unos años pero la duda que me queda es qué tanto me puedo adaptar pasando de golpe a una ciudad 100 veces más chica que Buenos Aires. Tengo todavía unos días para seguir reflexionando al respecto y sobre todo la ventaja de poder contrastarlo con ciudades grandes en Alemania, como Berlin, Hamburgo y Munich. Con calma iré formando una opinión y tomaré una decisión responsable.

Todavía no anduve sacando fotos porque llueve tanto que se complica salir con la cámara de fotos a caminar. El tiempo parece que mejoró y espero que se mantenga por lo menos el fin de semana; si es así podré empezar el álbum de fotos de esta ciudad y alrededores.

Sin planificarlo, este es el primer post de esta nueva parte de mi vida. Me gustaría organizarme como para escribir más seguido y poder retomar otros proyectos medio abandonados en los últimos meses.

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