Mucha gente me contactó preguntándome cómo fue la experiencia del Red Bull Paper Wings 2009 y los resultados. En el sitio oficial no hay mucha información y casi ninguna foto; las mías pueden verlas como siempre en fotos.aqui.aquicarattino.com. Así que ahora un pequeño relato de lo sucedido:

Como todos los participantes volamos a través de Lufthansa (¿algún tongo por ahí?) teníamos que hacer escala en Frankfurt para luego seguir a Salzburgo. En el caso de Argentina y Brasil (y algún que otro país,) las frecuencias de vuelos nos obligaban a llegar el miércoles 29 de Abril, un día antes que el resto de los competidores. Como era el único que viajaba de Argentina, la chica responsable por mi (empleada de Red Bull) era una brasileña, a quien contacté desde el primer momento ya que mi habitación de hotel no estaba paga. Ahí fue cuando conocí al resto de los brasileños, gente muy copada con los que pegamos onda de entrada y con los que compartiría la mayor parte del tiempo.

Como yo había llegado a Salzburgo el sábado anterior (para aprovechar a visitar) y ya había recorrido bastante la ciudad gracias a mi host de CS (un guía de turismo de la ciudad) con los brasileños oficié yo de guía, como pude. Recorrimos el centro “nuevo”, el “histórico”, las callecitas, la casa de Mozart, etc. y terminamos la tarde en un café. Como yo había arreglado para encontrarme con otros dos CSers, invité a los chicos, de los cuales 2 me dijeron que sí. Esa noche salimos (llegamos elegantemente tarde, como quien diría) recorrimos algunos barcitos, nos dimos cuenta que la noche de Salzburgo un miércoles es muy poco extraordinaria y terminamos en una fiesta en Republic, un boliche donde estaba “todo el mundo.”

El jueves fue día de paseo (luego de dormir bien,) fuimos al mercado en frente de Mirabell y al Schloss Hellbrunn. Volvimos a la tarde, justo para encontrarnos con el resto de los participantes, ducharnos y salir hacia el acto oficial de inicio del mundial, que se hizo en el Residenz, un edificio hermoso, con grandes salones. Escuchamos a la presidente de la región de Salzburgo hablar, un poco de música clásica y luego a comer y conocer gente. La idea era ir vestidos con ropas típicas de cada país, pero nadie me había avisado. Luego del evento terminamos en un barcitos junto con los brasileños, los canadienses, los holandeses y los rusos.

El viernes teníamos casi todo el día para practicar, pero antes, sesión de fotos de Brasil (el fotógrafo había pensado que yo era el entrenador del equipo.) Fuimos para el Hangar 7, en el aeropuerto del Salzburgo y estuvimos toda la mañana, hasta eso de las 4 de la tarde practicando. A las 4.30 comenzaron las eliminatorias de distancia de vuelo, categoría en la que participé pero en la que no tuve buenos resultados; los 10 mejores colocados avanzaron a la final del sábado. Fuimos a cenar a die Weisse, una cervecería donde me pude dar el gusto de tomar unos 2 litros de Weißbier. Otra noche de salida (aunque los brasileños prefirieron ir a dormir,) barcitos, encuentro con los periodistas del evento, etc.

El sábado otra vez arriba temprano (gracias a dios había Red Bull Cola gratis) a competir por tiempo en el aire, donde no llegué a la final, pero quedé colocado 13° (de unos 74 que participaron) resultado nada desdeñable (¿pero tendría que sentirme orgulloso de eso?) El tiempo de vuelo fue de más de 9″, pero no fueron suficientes para estar entre los mejores 10. También vinieron las eliminatorias de acrobacias (o Aerobatics) donde los participantes tenían 1 minuto para hacer lo que quisieran con avioncitos de papel. Vi shows súper entretenidos, muy originales, todos alrededor de los pliegues de una hoja. Dormí una linda siesta, donde me sacaron esta foto.

Luego vinieron las finales, donde los resultados fueron los siguientes:

  • Tiempo de Vuelo: Leonard Ang (Brasil) 11.66 seg.
  • Distancia de Vuelo: Jovica Kozlica (Coracia)(the croatian sensation) 54.43m
  • Aerobacia: Takeshige Kishlura Kisshii (Japón) con una puntuación casi perfecta de 54 sobre 60.

Tema premios… que a todos los llamó la atención: claramente a parte del viaje a Austria, los campeones de cada categoría recibieron un vuelo en helicóptero Apache, Caza (avión de guerra) y en un avión acrobático respectivamente. Aparentemente el japonés la pasó lo suficientemente mal arriba del avión como para que fuera necesaria una ambulancia para llevárselo del aeropuerto (pero son detalles que agregan sólo un poco de color.)

Luego de la competencia, festejos, cena y fiesta en la cervecería de Stiegl; no faltaron ni tragos con Red Bull, ni cerveza, ni diversión. No tengo fotos de la fiesta pero seguramente ya conseguiré alguna. El domingo fue tiempo de despertarse temprano otra vez, para dejar el hotel antes del horario de Check-Out e ir rumbo a Linz, pero eso ya es otra historia.

En resumen, una experiencia genial, conocí gente con la que de otra forma nunca me habría cruzado y lo más importante: Me divertí mucho y aprendí mucho, como en cada viaje hasta ahora. Los que quieran los secretos del avioncito, como vienen preguntándome… Son públicos.

De alguna forma el evento tuvo bastante repercusión en medios de comunicación, lo único que quiero rescatar es el carácter lúdico que tuvo el mundial. Creo que todos los que participamos fuimos simplemente a divertirnos, muy pocos se lo habían tomado tan en serio como para entrenar y claramente la motivación tampoco eran los premios (de hecho la mayoría nos enteramos en qué consistían algunos días después de llegar a Salzburgo.)

Si la selección se vuelve a hacer este año, sin dudas me encontrarán allí.

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