Hoy a las 7 de la mañana volví para Barão Geraldo (Campinas) después de un fin de semana largo en Curitiba e Ilha do Mel. Ya hacía más de un año que no me lanzaba así a un grupo de desconocidos (o no tanto, ya que me reencontré con varias personas que había encontrado el año pasado durante el viaje) para compartir un poco de tiempo. Fueron demasiadas sensaciones, demasiadas personas conocidas, demasiada playa.

Bah, “demasiado” es sólo una forma de decir… Alguien podrá alguna vez cansarse de eso? Ahora sólo me dieron más ganas de seguir viajando, pero por el otro lado se que tengo que estudiar, tengo que contenerme por lo menos hasta julio. Prometo poner las fotos de acá en breve, hay un video también, pero creo que lo sensurar apenas lo filmé, como me dijeron: “Lo que pasa en la isla queda en la Isla; excepto por los videos y fotos que hayamos sacado;” así que será cuestión de venir a casa a verlo.

Me alegró mucho volver a un lugar conocido como Ilha do Mel, después de todo descubrí que mi memmoria no es tan frágil como suponía. Fue muy lindo reencontrar a Môni (mi casi-host en Curitiba) compartir tiempo con ella, con sus amigos, y amigos de amigos. Hubo muchas risas, mucho tiempo divertido, clases particulares de Forró, shows de Funk, Pagode y Frevo (lo que es estar con Cariocas!) y muchas saudades ahora.

Dos viajes a Ilha do Mel, y sigo sin haber visitado más del 90%; es que la tentación de pasarla tan bien era tan grande que me venció. Ahora es cuestión de volver en algún momento, mentalizado a caminar un poco.

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