Ahora si con un poco mas de tiempo (07-01-06)

Ya estoy en La Paz, y ahora sí tengo un poco de tiempo como para escribir. Así que espero mejorar el relato enterior.
el lunes, al estar por salir, nos enteramos de que era imposible llegar a Salvador Mazza porque se habian caido 2 puentes. Durante el viaje, se decidio cambiar el itinerario e ir por La quebrada de Humahuaca; es decir el primer itineriario que se habia planeado. Cuando llegamos a Jujuy decidimos aprovechar para seguir avanzando, ya que quedaban un par de horas de luz. Llegamos hasta Tilcara. Un pueblito verdaderamente encantador e inundado de turistas (la mayoria mochileros.) Nuestro objetivo para el martes era llegar hasta La Quiaca, para el miércoles bien temprano cruzar a Boivia y si era posible llegar a Uyuni.
El martes nos despertamos temprano, recorrimos el museo arqueológico y el pucará de Tilcara. Esta fue nuestra primera experiencia con el sol abrazador de las grandes alturas. Por suerte no nos quemamos demasiado, pero sitvió de advertencia. Luego nos tomamos un micro hasta Humahuaca, en donde pasamos pocas horas, fue sólo para decir “por lo menos pasamos”. Finalmente llegamos a La Quiaca casi a las 8 porque habia un piquete entre Tilcara y Humahuhaca, y lo micros llegaban muy retrasados.
El jueves 5 estábamos cruzando la frontera hacia Bolivia. Eran casi las 9 de la mañana, cuando vamos a comprar pasaje para Uyuni, nos enteramos de que no hay nada directo, que se tenía que hacer combinación en Tupiza, y que además el primer micro salia a las 15.00
Dada la escacez de alternativas, hicimos tiempo hasta las 15. Para nuestra sorpresa en Bolivia hay una hora menos, es decir que después de quejarnos durante 40 minutos de la impuntualidad de los transportes, entendimos que el error fue 100% nuestro.
Llegamos a Tupiza a las 18. Encontramos un hostel rápido. El problema era que para ir a Uyuni habia que esperar hasta las 18.00 del día siguiente, perdiendo demasiado tiempo. De casualidad, entre los debates entre Uyuni, Potosí o algo directo a La Paz, conocimos a un matrimonio con hijos, a los que les faltaban 3 personas para completar una 4×4 y además de llegar a Uyuni recorrer el Salar ese mismo día. Aceptamos la invitación y el vuiernes nos embarcamos con el amigo Wilson que sería nuestra guia por casi todo el dia.
El salar de Uyuni resultó una maravilla inesperada. 12.000 km2 de sal. Desde el medio del salar no se ve otra cosa que sal y 3 picos: 1 volcán y 2 cerros más de la zona. Es increíble que haya personas que puedan trabajar en un clima tan abrasivo como ese.
luego de recorrerlo por unos minutos, y después de la sesión de fotos emprendimos el regreso a la ciudad de Uyuni. Ahí decidimos salir esa misma noche hacia Oruro (los micros sólo salen a las 20.00 lo que implicaría que al quedarse se pierde todo un día,) para no tener que pagar una noche de hospedaje. Lamentablemente no pudimos ver el Cementerio de Trenes. Como no había más pasajes para micros, decidimos viajar en una 4×4 (eran 6 ó 7 horas de viaje,) después de todo la experiencia Tupiza-Uyuni habia resultado bastante buena. Antes de salir, nos enteramos que ibamos a ser 10 personas más chofer y acompañante en una camioneta preparada para 7 peronas en total. Luego de mucho esfuerzo, entramos todos y partimos. A las 2 horas de viaje paramos en un pueblo (del cual desconozco nombre o coordenadas)… habíamos pinchado una rueda. Luego de una catarata de insultos, nos resignamos a chupar frío (no haría más de 5°) esperando que arreglaran la goma (cambiarla habría sido un riesgo muy grande, ya que se podía pinchar de nuevo quedando varados en el medio del desierto.) Finalmente llegamos a Oruro a las 3.30 y no dicen que la terminal abre recién a las 4.30. Ya habíamos decidido partir hacia la Paz, ya que esperar el amanecer a la intemperie no nos convencía a ninguno. De casualidad encontramos un micro que estaba saliendo, el chofer nos pregunta si ibamos a La Paz, le decimos que si, y nos dice que subamos, que habia espacio. Este espacio resulto ser un asiento para Florencia y el piso para Nico y yo. Además la temperatura interior no era muy superior a la exterior. Finalmente llegamos a La Paz a las 8.00. Encontramos un Hostel en el centro muy cómodo, desde donde estoy escribiendo. La ciudad tiene un cierto encanto momentáneo: está repleto de combis (“mini-buses”) que pasan tocando bocina todo el tiempo y gritando hacia dónde se dirigen y cuánto cobran, en un afán desenfrenado de buscar pasajeros. Muchos puestos callejeros, chicos que lustran zapatos. No nos gustó tanto la ciudad como para quedarnos demasiado; de todas formas al regreso vamos a pasar otra vez. Así que mañana domingo partimos hacia Copacabana en el lago Titi-Caca a las 8.00.
Ya estamos dejando Bolivia (momentáneamente, por lo menos hasta que emprendamos el retorno.) La impresión que me llevo es que es un país donde la naturaleza realmente pone a prueba al hombre, y éste demostró haberse adaptado. Las personas que uno encuentra, , guías, compañeros de 4×4, , etc. empezaron a trabajar a los 16 años (si no antes) en el desierto, el salar, acompañando a turistas por un misero boliviano (~0.125US$) cada vez que logran que se hospede en uno de los hoteles en los que tiene algún tipo de arreglo. Es gente que fue explotada desde que los españoles llegaron a estos pagos, pero que no bajan los brazos. Parecen contentos con la victoria de Evo, ya que se sienten identificados con él, no sólo por ser indígena, sino por haber empezado a trabajar muy jóven, y de lo mísmo que tantísimos otros bolivianos. Ellos sólo eperan no ser defraudados, o por lo menos no en gran medida.

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